¡PSYCH-K funciona!


¡PSYCH-K funciona!

En ocasiones nos parece que PSYCH-K no está funcionando. Parece incluso que conseguimos lo contrario a lo que queríamos conseguir. Y realmente no es así.

Según mi experiencia PSYCH-K funciona siempre. Lo que ocurre es que a veces lo conseguimos de forma diferente a lo que esperábamos. Por eso, en PSYCH-K, decimos “manténte curioso y abierto a que la vida te sorprenda”. Y muchas veces nos sorprende, porque el resultado nos lleva por un camino diferente al que esperábamos. Y lo que tenemos que pensar es que ese es el mejor camino para conseguir aquello que pediamos. Debemos de confiar en que esa es la mejor manera de conseuirlo. Porque seguro que lo es. Aunque aparentemente ese camino inicialmente nos haga pasarlo mal. Seguro que será para bien. Los cambios a veces no son fáciles y lo que sucede conviene.

Un ejemplo:

En una ocasión facilité un balance de Relación con una pareja que no estaba pasando por una buena etapa. El objetivo que tenían era tener la mejor relación posible entre ellos. El resultado fué que se separaron. Y realmente consiguieron su objetivo. Ahora tienen la mejor relación que podían tener: una excelente relación de amistad.

Y quiero compartir aquí un testimonio de una persona que muestra tambíen ésto que comento. Y quiero agradecer a esta persona su coraje y valentía al compartir esta experiencia, que no ha sido facil, y que puede ayudar a muchas personas a darse cuenta de que las cosas suceden de la mejor manera posible cuando utilizamos PSYCH-K. ¡Muchas gracias, Sonia!

“Yo hice el taller básico en Madrid, en noviembre de 2015 y facilité algunos balances durante noviembre y diciembre. El 22 de enero de 2016 (viernes) yo había quedado para facilitar un balance a la hija de una amiga que acababa de superar un linfoma muy complicado y del que arrastra secuelas tanto físicas como psicológicas. Habíamos quedado en mi casa a las 5 de la tarde cuando sonó el teléfono y mi amiga me comunicaba que su hija estaba con un ataque de ansiedad metida en el coche y sin querer bajarse de este, llorando a mares y con pánico de tener que hacer el balance. No pude convencerla para hacerlo y finalmente mi amiga decidió llevarla a casa para tranquilizarla. Yo me quedé tan revuelta y tan mal que no sabía que hacer y decidí hacerme un balance a mi misma para reafirmar mi plenitud y mi vida maravillosa con mi marido (NO PUEDO EXPLICAR LA RAZÓN DE TESTAR ESTO).

Tengo que comentar que hasta ese momento yo daba gracias a Dios por la felicidad que teníamos y el amor tan cómplice, tan auténtico y tan increíble que teníamos. Estábamos juntos desde hacía 14 años y nos habíamos casado dos años antes. Para intentar explicar la intensidad de mis sentimientos tengo que confesar que dos días antes del balance y mientras cenaba, le comenté a Jorge (mi marido) que le pedía a Dios morirme yo antes porque no aguantaría una vida sin el. Comencé a testar la plenitud de mi vida y algunos aspectos de nuestra vida íntima y no pude hacerlo, sólo recuerdo que no conseguí que diera fuerte y aunque todo está demasiado confuso recuerdo bastante sorpresa al ver que daba débil mi vida plena con él. Luego intenté más cosas pero creo que no hubo permiso del superconsciente. Todo esto lo relato con bastante dolor y algo confusa aunque algunas cosas las tengo tan claras como si hubieran pasado hace 5 minutos.

Al día siguiente, sábado, guiada por una intuición extraña y viendo que Jorge estaba algo raro, me senté para hablar con el y preguntarle que pasaba (bien sabe Dios que pensé que estaba enfermo y no me lo quería decir) pero lo que me encontré tras varias preguntas que salieron de mi boca sin apenas ser consciente de cuestionarlas, es que tenía otra persona del pasado en su cabeza, y al parecer en su corazón y en su día a día últimamente y que aunque decía seguir queriéndome no podía evitar tener esta obsesión por esta persona. Lo siguiente fue rápido, doloroso y contundente porque le invité a abandonar nuestra vida en común en ese mismo momento. No dudé, no vacilé, no lloré, sólo dí pautas claras y concisas para que el corte fuera lo más rápido posible. Eso pasó el 23 de enero de 2016 y tengo que confesar que ahora, casi un año después, no puedo explicarme como pasó todo ,pero se que lo desencadenó un balance de PSYCH-K y que lo que me pareció tremendamente dramático intuyo que puede ser lo mejor que me pudo pasar en ese momento. A los pocos días supe que llevaba tiempo viendo a esta persona y que quería intentar tener una vida con ella. Fue demasiado rápido y creo que por eso todavía no puedo decir que me haya recuperado.

He asistido al taller avanzado y creo firmemente en el absoluto poder que tiene esta herramienta y lo que puede cambiar la vida en un instante.”

Sonia


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